Spirou y Fantasio es una serie franco-belga de historieta de aventuras protagonizada por los personajes epónimos. Fue creada en 1938 por Rob-Vel para la revista
Le Journal de Spirou, habiendo sido luego continuada por otros autores, entre los que destaca André Franquin.
Los orígenes de Spirou
El personaje de Spirou fue creado por Rob-Vel en 1938 para el lanzamiento de la revista Journal de Spirou.
Originalmente, Spirou era un botones del Hotel Moustique y sigue vestido con su uniforme rojo actualmente, aunque su profesión no se ha mencionado en muchos años.
Spirou fue nombrado así a partir de la palabra valona que significa ardilla o metafóricamente niño avispado. Era por tanto inevitable la aparición de su mascota Spip,
una ardilla muda pero cuyos pensamientos, a menudo mordaces, puede leer el lector.
Al contrario que muchos personajes de cómic europeo, Spirou pertenece a la editorial (Ediciones Dupuis (:w:fr) (:w:en) (:w:eu), que le compró el personaje
a Rob-Vel en 1943), y no a un autor en particular. Es por eso que ha sido dibujado por muchos autores, empezando por Joseph Gillain (Jijé) en 1943.
El personaje de Fantasio, el mejor amigo de Spirou, fue creado en 1944 por Jijé para añadir un toque de locura a la serie, inspirándose seguramente en el
personaje masculino de la serie Blondie.
El Spirou de Franquin
Jijé le dejó la serie a un (entonces) joven André Franquin en 1946, en medio de La casa prefabricada. Franquin transformó la serie de simples gags e historias
cortas a largas aventuras con complicados argumentos, y es normalmente considerado como el autor definitivo de la serie. Introdujo una plétora de personajes secundarios,
entre ellos el inventor Conde de Champiñac, el científico loco Zorglub, el primo de Fantasio y aspirante a dictador Zantafio y la periodista Seccotine, uno de los raros
personajes femeninos de los cómics belgas de la época.
Un personaje de Franquin que tomó vida propia fue el Marsupilami, un animal ficticio parecido a un mono con una larga cola prensil. El Marsupilami aparece en la
mayoría de las historias de Franquin, empezando en 1952 con Spirou y los herederos. En la serie es adoptado por los protagonistas y les sigue allá donde vayan. Franquin
rompió esta norma brevemente en 1957 con El nido de los marsupilamis, un falso documental de naturaleza sobre el Marsupilami en su hábitat natural, la selva del ficticio
país sudamericano de Palombia.
Con El prisionero de los 7 budas (1959), Franquin empezó a trabajar con Greg (guión) y Jidéhem (fondos). Al igual que haría en series posteriores (como Bruno Brazil or
Bernard Prince), Greg situó sus historias en un marco geográfico realista. El ya mencionado El Prisionero de los 7 budastranscurre en la China continental, con veladas
referencias a la Guerra Fría. La acción de QRN en Bretzelburg transcurre en dos países europeos imaginarios parecidos a la Alemania de antes de la unificación. Finalmente,
es con Greg que Franquin creó al conocido villano Zorglub en los álbumesZ como Zorglub y La sombra de Z.
Sin embargo, Franquin se cansó de Spirou y su otro personaje Gaston Lagaffe (Tomás el Gafe) empezó a tener prioridad en su trabajo. Así pues, y después del controvertido
Un bebé en Champiñac, la serie pasó a las manos de un entonces desconocido joven autor y fan de Spirou, Jean-Claude Fournier, en 1969. Un efecto secundario de esto es que
el Marsupilami solo aparecería en una última historia, El fabricante de oro, debido a que Franquin decidió conservar los derechos sobre el personaje, mientras que todos
los demás personajes pertenecían a la editorial. A partir de Glucosa para Noemi, el Marsupilami no volvería a aparecer ni ser mencionado en Spirou. Solo a partir de 1988
volvería a aparecer en su propia serie.
Una larga transición
Fournier dibujó nueve álbumes de la serie, durante los que Spirou evolució a un personaje más moderno. Mientras que las historias de Franquin tendían a ser políticamente
neutrales, la etapa de Fournier trató temas tan controvertidos (para los años 70) como la energía nuclear (El Anku), dictaduras financiadas por el tráfico de drogas (Kodo el
tirano) o la represión al estilo Duvalier (Tora Torapa, que marcó la reaparición de Zorglub y Zantafio). Aunque Fournier introdujo algunos personajes nuevos (como Ororéa o
Itoh Kata, así como la organización criminal conocida como El Triángulo), ninguno de ellos ha sido reutilizado por autores posteriores.
Sin embargo, a finales de los 1970, el ritmo de Fournier empezó a decrecer y la editorial Dupuis buscó nuevos autores para substituirle. Durante un tiempo, tres equipos
distintos trabajaron simultáneamente los personajes. Nic Broca (dibujo) y Raoul Cauvin (guión) siguieron el estilo de Fournier sin añadir demasiado a los personajes.
Su pricipal añadido al universo de Spirou, la "Caja Negra", un aparato que anula el sonido, es en realidad un refrito de una historia anterior de Sophie por Jidéhem (La bulle
du silence). Extrañamente, la editorial no permitió a los autores usar ninguno de los personajes secundarios y, por ello, las tres historias del dúo son una especie de
parentésis en la serie.
Yves Chaland propuso un cambio más radical y su breve etapa en Spirou (Coeurs d'acier, 1982) es un regreso irónico al estilo que la serie tenía en los años 40. Este homenaje
a Jijé y al Franquin primerizo fue visto en su momento como demasiado sofisticado para la mayoría de los lectores.
El Spirou contemporáneo
Pero fue el equipo de Philippe Tome (guión) y Janry (dibujo) los que encontraron el éxito duradero con Spirou, tanto en términos de ventas como de crítica. Gráficamente,
su trabajo fue considerado como un homenaje moderno al trabajo clásico de Franquin, mientras que sus argumentos incluían temas modernos como la biotecnología (Virus),
la robótica (¿Quién detendrá a Cianuro?) e incluso los viajes en el tiempo (la bilogía El pasajero del tiempo y El retorno de Z, este último presentando a una futura
reencarnación de Zorglub). Con La infancia de Spirou (1987), Tome y Janry se imaginaron la infancia de Spirou, que más tarde se convirtió en una serie propia, Le Petit Spirou
(El pequeño Spirou), que narra las aventuras del personaje en la escuela elemental.
Un nuevo villano, Vito Cortisone, un jefe mafioso con mala suerte, fue introcido en Spirou en New-York, mientras en Spirou en Moscú (1990) Spirou y Fantasio visitan por
primera vez la URSS cuando está a punto de colapsarse.
En La máquina que sueña (1998), Tome y Janry intentaron de nuevo renovar la serie con un argumento más adulto (un héroe herido, relaciones amorosas, etc.) junto a un
estilo gráfico más realista. Este repentino cambio a un tono más oscuro, aunque las semillas pueden ya verse en los álbumes anteriores así como en otras obras de los mismos
autores (Soda, Balada Asesina) commocionó a muchos lectores. Mientras muchos consideraron el cambio de tono como valiente y loable, hubo cierta preocupación por el hecho
que Spirou hubiese perdido su identidad al convertirse en un personaje "realista". Fuera como fuese, la controversia hizo que Tome y Janry se concentraran en El pequeño Spirou.
Spirou hoy
Después de un parentésis de 6 años, durante los cuales solo vio la luz L'accélérateur atomique, una parodia de Spirou por Lewis Trondheim no incluida en la serie oficial
pero aprobada por Dupuis, la serie volvió a un estilo narrativo más clásico con los veteranos autores Jean-David Morvan (guión) y José-Luis Munuera (dibujo). Este último se
mantuvo cercano al espíritu del estilo gráfico de Franquin, añadiendo su propio toque de modernidad inspirado en el manga. Su Spirou destaca por el hecho que usan elementos
de toda la historia del personaje en sus aventuras, no solo de la época de Franquin.
Une Aventure de Spirou et Fantasio par...
Une Aventure de Spirou et Fantasio par ... (Una aventura de Spirou y Fantasio por...) es una serie iniciada en enero del 2006. Se trata de una colección de álbumes
especiales que saldrán alternándose con la serie regular, sin interferir con ésta. Cada álbum será una historia autoconclusiva con autores distintos, y ofrecerá un nuevo
punto de vista sobre la serie.